¿Cual es el peso de las microfinanzas como herramienta de ayuda para la inclusión social en las políticas europeas? 

En los Planes de Acción Nacionales sobre Inclusión Social (NAPs) existen pocas referencias a las microfinanzas: no se refieren a todas las acciones de inclusión que se están llevando a cabo en la actualidad en cada país.

De forma general, los tipos de exclusión social y financiera se toman rara vez en cuenta de forma conjunta. Las microfinanzas, y en particular el microcrédito, se toman en cuenta en el marco de las actividades por cuenta propia y, en algunos casos como herramienta adicional dentro de las actividades de inclusión.

Pocos NAPs mencionan de forma específica el hecho de que la exclusión financiera puede tener un efecto causal sobre la exclusión social. Los únicos países que mencionan esta idea son Finlandia, Irlanda, Francia y el Reino Unido. En algunos países, en función del contexto, se puede llegar a la conclusión que se ha tenido en cuenta esta eventualidad.

En lo que respecta el uso de las microfinanzas para los gastos de los hogares o para las personas en situación de exclusión, podemos mencionar Finlandia, Francia, Alemania, Holanda, el Reino Unido e Italia. Estos países proponen medidas de apoyo para aquellos que no tienen acceso a los créditos al consumo dentro del sistema financiero pero que tienen capacidad para rembolsar.
 
Las microfinanzas también podrían usarse en el ámbito de los seguros pero no existe referencia específica sobre esta cuestión en los NAPs analizados.

Otro sector en el que las microfinanzas aparecen en los NAPs es el de la Economía Social. Se hace hincapié en las microfinanzas como herramienta para la reducción de la exclusión, la creación de cooperativas, de servicios de ayuda a la persona, para proteger el empleo, las actividades profesionales, etc. Bélgica, Croacia, Polonia y Suecia mencionan expresamente las microfinanzas en este contexto. 

El objetivo que más a menudo se menciona dentro del marco de las herramientas microfinancieras es la actividad por cuenta propia. La gran mayoría incluye mecanismos de apoyo financiero para la creación de pequeñas empresas, algunos de los cuales se identifican específicamente como microcréditos. Por ejemplo, en el caso de Portugal, los microcréditos se consideran como una medida transversal para “promover el apoyo técnico y financiero en la creación de empleo por cuenta propia para aquellas personas que tienen dificultad a la hora de incorporarse al mundo laboral”.

El fuerte endeudamiento es otra de las preocupaciones más comunes en los Planes. Esta cuestión se menciona en los planes alemán, holandés, húngaro, irlandés, belga, croata y finlandés donde se hacen propuestas para solventar el problema si bien rara vez dichas propuestas están vinculadas con las microfinanzas. Estos países también proponen actividades de consejo para que las personas puedan comprender los principios y los mecanismos financieros.
 
En lo que respecta el uso de las microfinanzas para acceder a la vivienda, Italia, Francia y Bulgaria han adoptado ciertas medidas que permiten conceder microcréditos a colectivos en situación de exclusión dentro de este marco. Este es el caso de las personas jóvenes en el Plan italiano.
 
Por último, respecto del uso de las microfinanzas dentro del ámbito del apoyo a las minorías étnicas y a los inmigrantes, sólo Bulgaria y Francia lo mencionan en sus planes de forma específica. En otros países, los inmigrantes se consideran como beneficiarios de las acciones sociales, si bien no desde un punto de vista de ayuda por medio de las microfinanzas.

Para más información acerca de las acciones previstas o de las acciones en vía de implementación en cada país, aconsejamos leer los respectivos NAP. También pueden leer el informe de Transformando sobre les Planes de Acción Nacionales (descargar aquí, sólo en inglés).