El objetivo de las microfinanzas es el de permitir el acceso a los servicios financieros a aquellas personas que se encuentran en situación de exclusión económica.
El primer objetivo de la red es el de desarrollar los microcréditos. El monto máximo de los micropréstamos es de 25 000 €. Estos préstamos sirven para financiar la creación y el desarrollo de microempresas en concepto de capital de inversión y/o fondos operativos (algunos operadores de microcrédito se especializan en uno u otro de estos aspectos).
Los operadores de microcrédito proponen a menudo, pero no siempre, servicios de acompañamiento y seguimiento de las microempresas financiadas. Su objetivo es el de alcanzar el equilibrio financiero pero éste puede variar de un operador a otro, y depende de factores tan diversos como el monto de las prestaciones ofertadas, las economías de escala realizadas en función del tamaño de las carteras de negocios, y de la tasa de interés que se aplica (y puede legalmente ser aplicada) en el país.
El riesgo que pesa sobre los microcréditos no está casi nunca cubierto por garantías reales. Por ello, los operadores de microcrédito han desarrollado prácticas innovadoras para reducir dicho riesgo y limitar el impago, como por ejemplo los préstamos progresivos y los préstamos de grupo.
Los miembros de la Red Europea de Microfinanzas reconocen la capacidad de todos los seres humanos de crear y emprender. Al confiar en ellos, los miembros de la REM les permiten recobrar confianza en sí mismos. Al tratarlos como actores y no como objetos de políticas sociales, ayudan a cambiar el punto de vista del público sobre las personas en situación de exclusión o que están en paro. Al apoyar el desarrollo del trabajo independiente y de las microempresas, los miembros de la Red participan en la nueva revolución económica, que no se basa únicamente en el trabajo asalariado.
Los miembros de la Red consideran que, más allá de las situaciones de urgencia y de la solidaridad imprescindible hacia aquellos que no se encuentran en estado de trabajar, las relaciones entre ciudadanos deberían estar regidas por el intercambio y no la donación. Al integrase dentro de la economía de mercado, el microcrédito ayuda a que ésta sea más social.
Los miembros de la Red consideran que el microcrédito es una herramienta financiera y que como tal, debe respetar los principios básicos de la gestión financiera. El microcrédito como tal tiende hacia la creación de programas o instituciones de microfinanzas viables y capaces de desarrollar servicios financieros y de crédito sostenibles y hacer que sean accesibles a todos los sectores de la población. Estos programas o instituciones deben por lo tanto ser capaces de cubrir sus gastos a plazo.
La acción de la REM se integra dentro del marco del modelo social europeo basado en la Estrategia de Lisboa. Esta estrategia se centra en la idea de que el crecimiento y la competitividad están vinculados a la cohesión social y que la movilización del potencial de crecimiento exige la participación de hombres y mujeres que hoy se encuentran abandonados por las políticas económicas o excluidos de la actividad económica.
